martes, 28 de junio de 2016

TRABAJO FINAL - Problemática, fundamentación y objetivos del proyecto.

En un mundo cada día más globalizado pero fragmentado, la circulación de información, imágenes, diseños y conocimiento no garantiza la igualdad en el acceso a los mismos y evidencia cada vez más las disparidades sociales, culturales y económicas de cada sitio. Evgeny Morozov, en su debate en torno a internet, plantea la importancia del estudio de las prácticas y usos particulares en su contexto, “sí al estudio de segmentos concretos de las infraestructuras de medios de comunicación, tecnologías y de conocimiento”. Las prácticas, las plataformas, los comportamientos de los usuarios varían incluso dentro de un mismo país, por lo que es necesario apuntar a un estudio micro en lugar de uno macro. Como también plantea Marc Augé, la diversidad de historias locales juega un rol preponderante.
En este marco, nos parece productiva la utilización del software cultural para impactar socialmente e intervenir en los usos y prácticas cotidianas y específicas de la sociedad en la que vivimos. Antes de proseguir, cabe aclarar que entendemos al software cultural en los términos de Lev Manovich (2008) que postula que el término hace referencia a aquellos programas de software que son utilizados para acceder y crear objetos y ambientes de “medio”, pero también son una poderosa herramienta de comunicación social. “El software reajusta y reconfigura todas las cosas a las que es aplicado- o al menos tiene el potencial de hacerlo (…), agregar el software a la cultura cambia la identidad de todas las cosas de las que una cultura está hecha”. Así, podemos afirmar que el software cultural afecta todos los ámbitos de la cultura humana, ya que permea todas las áreas de la sociedad contemporánea. El software cultural habilita la creación, publicación, acceso, posibilidad de compartir y remixar, interactuar, etc.
En este sentido, podemos agregar que actualmente, la convergencia cultural altera la relación entre mercados, industrias, géneros y públicos. Implica un cambio en el modo de producción y consumo de los medios ya que, en un marco de un mundo cada día más globalizado y con el surgimiento de la inteligencia colectiva, ninguno de nosotros puede saberlo todo, cada uno de nosotros sabe algo y se potencia, se comparte.  Lo individual forma a lo colectivo a través de la colaboración y de relaciones más bien de tipo horizontal en una comunidad global. Por eso nos parece provechosa la oportunidad de generar una transformación que parta de lo local e individual pero que llegue a intervenir en la cotidianeidad y que, a partir de su potencial viralización posibilitada por la globalización, alcance cada día a más personas.
Nos parece trascendente también el hecho de disponer de numerosas bases de datos que nos posibilitan ver y comprender información y establecer relaciones que años atrás nos hubiera parecido imposible. El término Big Data hace referencia a los datos masivos, “a cosas que se pueden hacer a gran escala, pero no a una escala inferior, para extraer nuevas percepciones o crear nuevas formas de valor, de tal forma que transforman los mercados, las organizaciones, las relaciones entre los ciudadanos y los gobiernos, etc.” (Mayer-Schönberger, V. y Kenneth, C., 2013). Para estos autores, los datos masivos implican un cambio de mentalidad, ya que nos otorgan la capacidad de analizar enormes cantidades de información sobre ciertos temas pero a la vez nos disponen a aceptar la imprecisión y desorden de esos datos y a respetar las correlaciones en lugar de buscar la causalidad.
Teniendo en cuenta todo lo mencionado anteriormente, y frente a la problemática que constituye la falta de promoción de la donación de sangre y con el objetivo de generar una conciencia colectiva solidaria, proponemos el desarrollo de una aplicación para teléfonos móviles o tablets que intente concientizar sobre la importancia de la misma y sea propulsora de acciones solidarias, ya que creemos, como Nicholas Cristakis (2010) , que la interconexión con los demás no solo es una parte natural y necesaria de nuestra vida, sino también una fuerza positiva y que las redes pueden hacer cosas de las que una sola persona es incapaz. “Nuestras interacciones, apoyadas y promovidas por nuevas tecnologías, pero que existen incluso en su ausencia, crean nuevos fenómenos sociales que trascienden la experiencia individual enriqueciéndola y agrandándola, y esto tiene importantes repercusiones en el bien colectivo”.  
¿Cómo ayudo?  es una aplicación que intenta promover distintos tipos de acciones solidarias según lo que puedan donar los usuarios: sangre (en distintos hospitales y/o centros hematológicos) o tiempo o dinero (a organizaciones sin fines de lucro que ayuden a pacientes con enfermedades hematológicas o que luchen para combatirlas), ya que no toda la población puede donar sangre. Se utilizarán las bases de datos del gobierno de la ciudad (hospitales, instituciones, etc) y tendrá la opción de que quienes descarguen la aplicación se registren para poder activar la geolocalización  ya que les permitirá conocer los hospitales/instituciones más cercanas en las que podrían colaborar y también a partir de qué fecha puede volver a donar sangre o en qué actividad puede brindar su tiempo que le combine con su agenda google (igualmente será opcional para no afectar la privacidad de los usuarios).
Objetivos:
Concientizar y alertar a los usuarios de la necesidad de donar sangre.
Que las instituciones u organizaciones civiles y sociales, y fundaciones que ayuden a pacientes con enfermedades hematológicas o que luchan para combatir a las mismas, tengan su labor más difundida y puedan recibir ayuda.
Alentar al cuidado de la salud.

Ayudar a los usuarios a que puedan tener en un mismo sitio información que circula en la web de manera aislada.

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